Activistas y familiares exigieron respuestas tras la muerte de Edwin López-Cornejo, un salvadoreño de 41 años que falleció el 1 de agosto luego de una emergencia médica mientras permanecía bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el centro de detención Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey.
La organización Cosecha Nueva Jersey convocó una protesta para denunciar presuntas deficiencias en la atención médica de las personas detenidas. Durante la movilización, familiares y defensores reclamaron justicia y pidieron una revisión independiente de las condiciones dentro de la instalación.
Versiones encontradas sobre la atención médica
La madre de López-Cornejo, María Cornejo, afirmó que su hijo tomaba medicamentos para la diabetes y la presión arterial, además de padecer convulsiones. Según su relato, el hombre había expresado malestar antes de morir y la familia considera que pudo no haber recibido el tratamiento que necesitaba.
ICE, por su parte, informó que López-Cornejo recibió atención médica adecuada y fue atendido por profesionales durante el tiempo que permaneció bajo custodia. La agencia señaló que el personal del centro y los servicios médicos respondieron a la emergencia y llamaron al 911; la causa oficial de muerte permanece pendiente de un examen médico adicional.
López-Cornejo había sido detenido el 18 de junio. ICE indicó que enfrentaba una acusación relacionada con un ingreso irregular a Estados Unidos después de una deportación previa en 2006.
La gobernadora denuncia obstáculos para inspeccionar el centro
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, declaró que su administración trabaja con integrantes del Congreso para reunir información sobre el fallecimiento. También denunció que enfrenta obstáculos para realizar una inspección completa de las condiciones sanitarias en Delaney Hall.
En junio, el estado demandó a GEO Group, empresa privada que opera el centro, después de que inspectores del Departamento de Salud de Nueva Jersey no obtuvieran acceso completo a áreas consideradas relevantes, incluida la unidad médica, los dormitorios y los espacios de higiene.
Sherrill ha cuestionado previamente las condiciones del establecimiento y ha solicitado mayor transparencia sobre el trato que reciben las personas detenidas. La gobernadora también ha planteado el cierre de Delaney Hall.
Protestas y reclamos de las familias
Tras conocerse la muerte, manifestantes se reunieron cerca del centro de Newark, donde colocaron flores, mensajes y listones negros en una valla. Los participantes reclamaron una investigación sobre el fallecimiento y mejores condiciones para quienes permanecen detenidos.
Familiares de otras personas recluidas también denunciaron problemas de salud sin atención suficiente. Sin embargo, las acusaciones sobre negligencia médica en el caso de López-Cornejo no han sido establecidas oficialmente y la causa de muerte todavía está pendiente de determinación.
El caso vuelve a colocar a Delaney Hall bajo escrutinio público, mientras autoridades estatales, legisladores, activistas y ICE mantienen versiones distintas sobre la atención médica y las condiciones dentro de la instalación.
