El Banco Mundial llamó el 4 de agosto de 2026 a los países en desarrollo a adoptar herramientas de inteligencia artificial para mejorar la gobernanza y ampliar servicios públicos, con soluciones de menor costo adaptadas a las condiciones locales.
La propuesta forma parte del Informe sobre el Desarrollo Mundial 2026, dedicado a las oportunidades y riesgos de la IA para las economías de ingresos bajos y medios. El documento plantea que la tecnología puede acelerar avances en salud, educación, justicia y agricultura, pero requiere instituciones capaces de utilizarla de manera responsable.
Aplicaciones para ampliar servicios públicos
El reporte señala que los gobiernos pueden emplear sistemas de IA para atender a personas que actualmente enfrentan servicios costosos o insuficientes. Entre sus posibles usos se encuentran la ampliación de servicios médicos, jurídicos, educativos y agrícolas mediante herramientas que no necesitan grandes modelos ni centros de datos para generar resultados.
El informe menciona experiencias como el aumento de pruebas de detección de diabetes en Bangladés y la reducción de costos para agricultores de la India mediante pronósticos meteorológicos avanzados. Estas aplicaciones buscan aprovechar los datos y la automatización para mejorar la toma de decisiones y llegar a comunidades desatendidas.
Riesgos de desigualdad y concentración tecnológica
El Banco Mundial también advierte que la inteligencia artificial podría ampliar las brechas entre países y aumentar la desigualdad dentro de ellos. La falta de infraestructura digital, capacidad de cómputo, datos y personal especializado puede impedir que las economías en desarrollo aprovechen sus beneficios.
Además, el organismo identifica riesgos relacionados con la concentración del poder de mercado, la confianza en las instituciones públicas, la seguridad, los derechos y la cohesión social. La automatización de tareas también podría afectar empleos de clase media y limitar la movilidad económica en el largo plazo.
El informe sostiene que la ventana para adoptar estas herramientas de manera adecuada es estrecha. Por ello, propone adaptar la tecnología a las necesidades locales y fortalecer la gobernanza para que la IA contribuya al desarrollo sin profundizar las desigualdades existentes.
