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Ciudades sede del Mundial 2026 reclaman a FIFA pagos prometidos

Las 11 ciudades de Estados Unidos que albergaron partidos de la Copa Mundial 2026 reclaman a FIFA la entrega de una contribución de legado de un millón de dólares para cada sede, recursos que, según directivos locales, aún no han sido pagados pese a las promesas realizadas antes del torneo.

El dinero estaría destinado a proyectos sociales y a la construcción de minicanchas. La falta de claridad sobre los pagos ocurre mientras algunos comités organizadores cierran sus operaciones y otros preparan sus balances financieros sin saber si deben incluir esos ingresos.

Una promesa pendiente para las sedes estadounidenses

Las ciudades involucradas son Atlanta, Boston, Dallas, Houston, Kansas City, Los Ángeles, Miami, Nueva York y Nueva Jersey, Filadelfia, la región de la Bahía de San Francisco y Seattle. En conjunto, esperan recibir 11 millones de dólares como parte de un programa de impacto social vinculado con la organización del torneo.

La contribución toma como referencia el compromiso anunciado para las 11 ciudades que recibieron partidos del Mundial de Clubes 2025 en Estados Unidos. En ese caso, FIFA planteó destinar un millón de dólares por sede a proyectos comunitarios y de desarrollo del futbol.

Ciudades asumieron costos de seguridad y logística

La reclamación se suma a la presión financiera que enfrentaron los gobiernos locales para organizar los partidos. Las sedes estadounidenses cubrieron gastos directos e indirectos relacionados con seguridad, transporte y logística, además de realizar inversiones públicas y conceder exenciones fiscales.

También debieron atender requerimientos operativos del organismo rector, como la habilitación de carriles exclusivos para comitivas VIP y la adaptación de estadios. Entre esas obras estuvo la renovación del terreno de juego del MetLife Stadium, en Nueva Jersey, con una inversión reportada de 13 millones de dólares para preparar la cancha de la final del 19 de julio.

El reparto de los beneficios vuelve al centro del debate

La inconformidad se relaciona con la distribución de los ingresos y los costos del torneo. FIFA concentró los recursos derivados de la venta de entradas, derechos de televisión, patrocinios y concesiones, mientras las administraciones locales absorbieron buena parte de los gastos necesarios para recibir los encuentros.

El organismo reportó ingresos superiores a 15 mil millones de dólares durante el ciclo financiero 2023-2026 y un presupuesto operativo de 2 mil 700 millones de dólares para la competencia. Frente a esas cifras, las ciudades consideran que la contribución prometida representa una compensación limitada, pero relevante para financiar proyectos comunitarios.

Por ahora, los comités organizadores buscan conocer cuándo y mediante qué entidad se realizarían los pagos. La incertidumbre mantiene abierta la discusión sobre el legado económico y social que dejará el Mundial 2026 en las ciudades estadounidenses.