Las federaciones de futbol de Estados Unidos y Canadá respaldaron este lunes 10 de agosto de 2026 una declaración conjunta de la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol (AFC), en la que se exige fortalecer la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas de la FIFA. La postura ocurre en medio de las críticas al presidente del organismo, Gianni Infantino, por una propuesta para crear una nueva filial comercial.
US Soccer y Canada Soccer difundieron el posicionamiento junto con la Unión de Futbol del Caribe (CFU) y la Unión Centroamericana de Futbol (Uncaf). Con ello, las asociaciones de dos de los tres países anfitriones del Mundial de 2026 marcaron distancia respecto a México, que ha expresado su respaldo a Infantino.
La propuesta comercial de la FIFA
Infantino había impulsado la creación de FIFA Forward Enterprise, una filial que concentraría la gestión comercial de los Mundiales y otros derechos relacionados con las competencias de la FIFA. El proyecto contemplaba atraer inversión privada para ampliar los recursos destinados al desarrollo del futbol.
La iniciativa fue archivada después de recibir oposición de federaciones nacionales, confederaciones y asesores del organismo. La FIFA defendió el plan y señaló que enfrentaba un esfuerzo concertado para debilitar a la institución y a su presidente.
Confederaciones cuestionan el liderazgo
En su carta conjunta, la UEFA, la Concacaf y la AFC sostuvieron que el futbol no pertenece a una sola persona. También cuestionaron que el liderazgo sea utilizado para conservar o exigir poder individual dentro del organismo rector.
La declaración profundiza la presión sobre Infantino, quien ha enfrentado cuestionamientos por la forma en que se planteó la reestructuración comercial de la FIFA y por el proceso de toma de decisiones. La participación de Estados Unidos y Canadá añade relevancia al pronunciamiento, debido a su papel como sedes del Mundial de 2026 junto con México.
Por ahora, el proyecto FIFA Forward Enterprise permanece archivado, mientras las federaciones y confederaciones mantienen abierto el debate sobre la transparencia, el control de los ingresos y la gobernanza del futbol internacional.
