La Megafarmacia del Bienestar, ubicada en Huehuetoca, Estado de México, presenta poca actividad visible y uno de sus accesos permanece parcialmente bloqueado por un socavón que afecta el pavimento y la zona de entrada desde la carretera Jorobas-Tula.
Durante un recorrido realizado en el inmueble, se observaron pocos camiones y trabajadores en movimiento. Los 50 andenes de carga y descarga del ala oeste permanecían sin actividad visible, mientras en el estacionamiento del ala este había camiones de carga sin operaciones de descarga aparentes.
El socavón se reportó desde marzo de 2026 y ocasionó el cierre preventivo del acceso principal debido al riesgo de colapso. La afectación obliga a los vehículos ligeros de las colonias cercanas a utilizar un retorno ubicado bajo un puente, mientras que los tráileres deben ingresar por una entrada alterna.
El inmueble cambió su función operativa
El recinto fue inaugurado el 29 de diciembre de 2023 como parte de una estrategia federal para atender el desabasto de medicamentos. Sin embargo, su operación actual se concentra en recibir insumos, revisar sus condiciones y fechas de caducidad, preparar pedidos y enviarlos a instituciones como el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar.
Esta dinámica es distinta a la expectativa inicial de mantener en el complejo un inventario amplio para surtir directamente los medicamentos no disponibles en hospitales y clínicas de todo el país. La baja actividad visible también contrasta con las dimensiones del inmueble, que cuenta con una superficie total de 425 mil metros cuadrados y dos naves industriales que abarcan más de 94 mil metros cuadrados.
Poca actividad y versiones encontradas
En los alrededores, habitantes de la colonia Santa Teresa reportan una llegada esporádica de medicamentos y una presencia mayor de personal de vigilancia que de trabajadores. También se observó basura de empaques de fármacos en el bajopuente cercano, con etiquetas que contenían datos de identificación, destino, lote y caducidad.
La percepción de los vecinos contrasta con la versión operativa de que los medicamentos llegan al centro, son revisados y posteriormente enviados a las instituciones públicas. Mientras tanto, la actividad cotidiana del complejo permanece limitada y el acceso principal continúa condicionado por los daños en la vialidad.
La situación mantiene abierto el debate sobre el papel actual de la Megafarmacia del Bienestar: de una infraestructura presentada como solución nacional al desabasto, pasó a funcionar principalmente como un centro de almacenamiento y distribución para pedidos institucionales.
