El papa León XIV expresó su dolor por las víctimas y los daños materiales provocados por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió varias zonas de Colombia el lunes 10 de agosto de 2026. A través de un telegrama enviado en su nombre por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, manifestó su cercanía a las personas afectadas y a quienes participan en las labores de rescate y asistencia.
El mensaje fue dirigido al arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Francisco Javier Múnera Correa. En el documento, el pontífice señaló que se encontraba profundamente apenado por la tragedia, que dejó víctimas mortales, personas heridas, desaparecidos y graves daños materiales en distintas regiones del país.
León XIV ofreció oraciones por el eterno descanso de quienes perdieron la vida y pidió por la pronta recuperación de los damnificados. También solicitó transmitir sus condolencias a los familiares que enfrentan la pérdida de sus seres queridos.
El terremoto ocurrió durante la mañana del 10 de agosto y tuvo su epicentro en el occidente de Colombia. El movimiento fue sentido en ciudades como Cali, Pereira, Quibdó y Manizales, además de zonas de países vecinos, mientras los equipos de emergencia continuaban con la búsqueda de sobrevivientes y la evaluación de daños.
El pontífice también reconoció el trabajo de los equipos de búsqueda, socorro y asistencia que atienden a las comunidades afectadas. Las labores se concentraron en la remoción de escombros, la atención de personas heridas y la revisión de inmuebles, hospitales, vías de comunicación y otros servicios esenciales.
La emergencia mantiene a distintas regiones colombianas en proceso de evaluación y recuperación, mientras las autoridades actualizan el balance de víctimas y daños ocasionados por el sismo.
