La presa Endhó, ubicada en Hidalgo, enfrenta un deterioro ambiental relacionado con la descarga de aguas residuales y desechos industriales que llegan principalmente a través del río Tula. La contaminación ha favorecido la proliferación de lirio acuático y del mosquito Culex, por lo que autoridades federales mantienen labores de fumigación, retiro de maleza y recuperación del embalse.
El problema no se limita a la presencia visible del lirio. La carga de nutrientes y fósforo en el agua impulsa el crecimiento descontrolado de esta planta, que a su vez genera condiciones favorables para la reproducción del mosquito en las comunidades ribereñas.
Saneamiento de la cuenca, el principal desafío
Las acciones de fumigación y extracción del lirio permiten atender la emergencia inmediata, pero no resuelven el origen de la contaminación. Para lograr una recuperación duradera, se requiere reducir las descargas contaminantes a lo largo del trayecto del río Tula y fortalecer la infraestructura de tratamiento de aguas residuales en los municipios cercanos.
El plan de recuperación considera a la presa como un ecosistema vivo y no sólo como una infraestructura hidráulica. Por esa razón, las autoridades señalaron que no es posible establecer una fecha precisa para concluir la restauración, debido a la complejidad ambiental y social de la zona.
Retiro de lirio y control del mosquito
Durante 2026 se han desplegado brigadas de fumigación en comunidades cercanas a la presa y se han realizado trabajos de extracción del lirio acuático. Estas labores forman parte de un plan integral que también incluye control sanitario, recuperación ambiental, monitoreo de la calidad del agua y participación comunitaria.
El Gobierno de México informó en julio que se habían retirado 110 mil metros cúbicos de lirio y que continuaban las tareas de fumigación para reducir la presencia del mosquito Culex. Además, se contemplan estaciones de monitoreo para medir de manera permanente la cantidad y calidad del agua en distintos puntos del sistema hídrico.
Maquinaria y monitoreo para los siguientes años
Se prevé que en diciembre llegue maquinaria especializada, incluidos barcos para cosechar, triturar, recolectar y transportar el lirio. La incorporación de estos equipos permitirá ampliar la capacidad de limpieza y obtener mediciones de calidad del agua en tiempo real.
Las autoridades estiman que los avances más visibles podrían comenzar a observarse entre 2027 y 2028. Sin embargo, el resultado dependerá de que las acciones de limpieza se acompañen de un control efectivo de las descargas residuales e industriales que alimentan el deterioro de la presa.
La estrategia de restauración también contempla mejorar el tratamiento de aguas, instalar colectores, reforzar la vigilancia ambiental y atender las necesidades de salud de las comunidades de la región. El objetivo es recuperar gradualmente el equilibrio del ecosistema y disminuir los riesgos asociados a la contaminación y a la proliferación del mosquito.
