La imagen de Santa Rosa de Lima fue reincorporada este miércoles 5 de agosto de 2026 al retablo de la parroquia de Santa Mónica, perteneciente al convento de San Andrés Apóstol, en Epazoyucan, Hidalgo, 19 años después de haber sido robada. El acto fue encabezado por el párroco Francisco de Jesús Contreras Figueroa, tras concluir los procedimientos para acreditar el origen de la pieza y concretar su restitución.
La obra fue sustraída en 2007 junto con otras cuatro piezas religiosas, en uno de los robos de arte sacro más relevantes registrados en Hidalgo. Su recuperación ocurrió en 2024, cuando autoridades de Estados Unidos la localizaron y posteriormente la entregaron al Gobierno de México a través de la Fiscalía General de la República.
Regreso al retablo de Santa Mónica
Durante el tiempo que permaneció bajo resguardo, las autoridades realizaron las gestiones necesarias para confirmar su procedencia y preparar el retorno a la comunidad de Santa Mónica. Con la reincorporación, la imagen vuelve al espacio del que fue retirada durante el robo cometido hace casi dos décadas.
El retorno representa una recuperación significativa para el patrimonio religioso de Hidalgo y para los habitantes de Epazoyucan, quienes durante años impulsaron la devolución de la pieza. La imagen forma parte de la historia y de la identidad religiosa de la comunidad.
La restitución aún no concluye
Aunque la imagen de Santa Rosa de Lima ya regresó a la parroquia, el proceso de recuperación del patrimonio sustraído permanece incompleto. Las otras cuatro piezas religiosas robadas en 2007 todavía no han sido localizadas ni devueltas.
De acuerdo con los antecedentes del caso, se presume que esas piezas podrían permanecer en poder de redes dedicadas al tráfico ilícito de arte sacro. La restitución de la imagen representa un avance para la comunidad, pero también mantiene vigente el llamado a proteger y recuperar el patrimonio religioso de México.
